¿Cómo queremos ver el Mar Patagónico en 2036? Esa fue una de las preguntas que convocó a las organizaciones que participaron en la Plenaria 2026 del Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia en la ciudad de Buenos Aires, un espacio que permitió compartir experiencias y pensar colectivamente los desafíos que vienen para la conservación marina.

Desde WCS Chile participaron Catherine Dougnac, directora de Gestión Programática y miembro de la Asamblea del Foro, y Montserrat Rodríguez, profesional de Conservación Marina, quienes destacaron la importancia de fortalecer el trabajo colaborativo entre organizaciones y países.
“Actualmente la incertidumbre es un ingrediente que se suma al desafío de cuidar efectivamente el mar. Esto no debe paralizarnos. Seguimos y seguiremos colaborando para construir e implementar procesos participativos, con una mirada siempre atenta para adaptarnos a los cambios. Los océanos nos conectan, el mar del sur nos entrega elementos clave para nuestro bienestar. Cuidarlo es cuidarnos”, señala Catherine Dougnac.

Hacia 2036, uno de los principales desafíos para la conservación del Mar Patagónico será avanzar desde la protección de espacios hacia una conservación efectiva de sus ecosistemas y biodiversidad. Esto implica contar con una red más amplia y representativa de áreas marinas protegidas, pero también asegurar que cuenten con una gestión efectiva, capacidades, recursos y monitoreo. A ello se suma la necesidad de enfrentar los efectos del cambio climático, fortaleciendo la cooperación entre organizaciones para generar respuestas coordinadas.
En este escenario, el gran desafío será que el Mar Patagónico mantenga su valor como territorio de alta biodiversidad, resiliencia y relevancia para las comunidades, y que la colaboración regional se traduzca en acciones concretas y sostenidas en el tiempo.
“Cuando hablamos de una red de áreas marinas protegidas no nos referimos solamente a que estas áreas estén conectadas entre sí, sino también a la red de personas que las sostiene y que trabaja colaborativamente para asegurar su implementación y gestión efectiva. Trabajar en red permite amplificar las acciones de conservación y generar respuestas mucho más efectivas que si cada área se aborda de manera aislada”, explica Montserrat Rodríguez.
El encuentro también permitió identificar oportunidades para que el trabajo conjunto tenga un mayor impacto: “La planificación del programa nos permite entender mejor dónde como WCS podemos tener un mayor impacto con nuestras acciones y cuáles pueden verse amplificadas si trabajamos en conjunto con otras organizaciones”, añadió la profesional de Conservación Marina.
Con estos resultados, el Foro inicia una nueva etapa de trabajo, orientada a construir una visión compartida para el futuro del Mar Patagónico y fortalecer la colaboración frente a los desafíos que enfrenta la región. A partir de este proceso, los aprendizajes y acuerdos alcanzados durante el encuentro se transformarán en acciones concretas, mientras que la planificación del programa +Mares marcará la hoja de ruta para su segundo año de implementación.
El encuentro abrió una tarea para los próximos años: fortalecer las redes, compartir capacidades y transformar la colaboración regional en acciones concretas para un Mar Patagónico sano, biodiverso y resiliente.
