Durante el Simposio Internacional Chile y California, Hacia la gestión efectiva de la iniciativa 30x30, Diego Flores, director de WCS Chile y Jennifer Norris, directora ejecutiva de WCB California, compararon las experiencias en conservación de ambos territorios y destacaron la relevancia de incorporar a las comunidades locales para una gestión efectiva de las áreas protegidas.

Chile y California no sólo comparten paisajes similares, como las costas en el océano Pacífico, zonas de climas mediterráneos y una ubicación en latitudes similares, también comparten desafíos en conservación. Ambos trabajan para alcanzar la agenda 30x30 en el Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que busca proteger y gestionar de forma efectiva al menos el 30% de los territorios terrestres, aguas continentales y ecosistemas marinos para el año 2030.
En el marco del Simposio Internacional Chile y California, Hacia la gestión efectiva de la iniciativa 30x30, organizado por el Chile California Conservation Exchange (CCCX) en colaboración con el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas de Chile, se facilita el intercambio de experiencias y la generación de alianzas entre científicos, autoridades, académicos y profesionales de la conservación. “Lo que estamos discutiendo es cómo tanto en el estado de California como en Chile, hemos avanzado a las metas globales de Naciones Unidas para proteger el 30% del territorio y también de nuestros mares, hacia el año 2030”, explicó Flores.
En el diálogo sostenido por Jennifer Norris, directora ejecutiva de Wildlife Conservation Board, y el director de WCS Chile, Diego Flores, este destacó los avances conseguidos a nivel nacional. “Chile tiene el 22% de tierra protegido y un 43% de los océanos en la Zona Económica Exclusiva. Persisten brechas importantes de financiamiento, de gestión efectiva y de inclusión, pero también de cobertura de otros ecosistemas. El 30x30 no es sólo gestionar, sino que es cubrir un sistema nacional completo, representativo, bien conectado, inserto en paisajes mayores, efectivamente gobernado y también equitativamente administrado, con inclusión de las comunidades y de los pueblos originarios”, señaló.
En este ir y venir de conocimientos y aprendizaje mutuo, Flores relevó la puesta en práctica de los modelos de conservación implementados en el estado californiano: “Uno de ellos, es que la planificación y la gestión efectiva de sus parques la hacen con la gente, con las comunidades locales, y por lo tanto, es un gran aprendizaje que nosotros podemos aprovechar en este momento que tenemos la Ley 21.600, del SBAP, para que no sea sólo el Servicio el que implemente esto, sino que también las comunidades locales y el apoyo de organizaciones no gubernamentales como WCS Chile”.